Rodéate de buenas noticias

El confinamiento es complicado y parece que el mundo estará así por un largo tiempo. Estamos viviendo momentos muy difíciles, y es precisamente por esto que vale la pena aprender a sobrellevarlo y beneficiarse de esto.

Lo primero es aceptar la realidad y entender que estás limitado. Indiferentemente de que seas un profesional independiente o una madre todoterreno, la realidad es que en este momento hay que seguir ciertas normas que pueden ser muy difíciles, sobre todo por la parte restrictiva.

En conclusión, lo normal es que nos ayudemos a vivir la situación de la mejor manera posible y no nos convirtamos en auto saboteadores de la paz.

¿A qué me refiero con este término?

La explicación es sencilla:

Ya es bastante jodido vivir en estas circunstancias como para que tú te conviertas en tu propio enemigo. Así que aprende a cuidarte bien de todo aquello que atenta contra tu paz mental. Hay muchos virus a tu alrededor, no solo el Covid-19, y eres tú quien tiene en sus manos el derecho de permitir que te enfermen.

Identifica los virus que sabotean tu paz

¿Qué puedes hacer?

Intentar salir ileso de esta batalla con las herramientas que tienes a mano. Porque de nada vale darte golpes de pecho, deprimirte por un futuro que no sabes si ocurrirá o pelear con el mundo porque te toca estar en cuarentena.

La mejor actitud es entender que este es un proceso real del que NADIE, ni la Reina Isabel, se escapó; entonces, es mejor dejar el drama para otros momentos.

¿Cómo evitar que esto te afecte?

Presta atención a estas recomendaciones, son realmente sencillas, pero muy importantes a la hora de encontrar aliados para aliviar tu carga.

Primero:

Cuida muy bien la información que consumes, el pánico y la ansiedad son terribles para momentos como los que estamos viviendo; ambos nacen del miedo y el miedo se alimenta de la incertidumbre.

No creas todo lo que lees en Internet y trata de dar prioridad a datos de fuentes oficiales. Deja de leer noticias antes de irte a dormir, eso te quita el sueño.

Segundo:

¡OJO! Lo anterior no significa que debas convertirte en un ermitaño.

No te alejes del mundo, estás confinado, encerrada o  encerrado, pero debes apuntar a comunicarte más. Trabaja en mejorar aquellas cualidades de tu vida que necesitan atención, estás para crecer y seguir adelante a pesar de las dificultades.

Tercero:

Tómate un momento del día para ti, tú también importas en todo este proceso. Trata de reencontrarte con la persona que eres en su más profunda esencia, vuelve a leer esa historia que te hace feliz o escucha las canciones que te sacan una sonrisa.

Es realmente impresionante el beneficio de aprender a convivir contigo y con todo lo que eres, sea malo o bueno.

Vive, pero procura que valga la pena hacerlo.

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No encontrarás la paz al intentar escapar de tus problemas, sino al confrontarlos con valor. No encontrarás la paz en la negación, sino en la aceptación.

J. Donald Walters